El regreso de Ulises

Cómo funciona el sistema monetario

Por lo que he visto, no abundan en Internet las explicaciones sencillas acerca de cómo funciona el sistema monetario, lo cual es aprovechado por seudo-documentales como Zeitgeist para engañar a la gente. Dado que la información es el mejor antídoto contra la mentira, aquí va la explicación más sencilla del sistema monetario que soy capaz de concebir.

El dinero es simplemente un medio para intercambiar bienes y servicios. En otros tiempos se usaba el oro (o una moneda basada en oro) para conseguir tal fin, pero esto causaba un serio inconveniente: el oro, al igual que cualquier otra cosa, está sujeto a la ley de la oferta y la demanda. Esto quiere decir que si usamos el oro como moneda, y se descubre una mina muy rica en oro, tendremos inflación porque la moneda (recordemos que es oro) valdrá menos y los precios subirán.

Por el contrario, si una mina de oro muy importante se agota, la moneda (que sigue siendo oro) valdrá más, y los precios bajarán. Que el precio de todo baje es algo que puede parecer deseable a primera vista, pero los economistas le llaman deflación a eso, y no es nada bueno para la economía porque la gente acumulará dinero en casa (porque el dinero cada vez vale más), y ese dinero no estará circulando por ahí, cumpliendo su función de servir para intercambiar bienes y servicios.

Es por estos problemas por lo que se abandonó el llamado patrón oro (las monedas y billetes respaldados con oro) y se sustituyó por el dinero fiduciario, que es el que tenemos ahora. Volver al patrón oro sería un paso atrás, regresar a un sistema peor en el que cosas tales como la inflación y la cantidad de dinero en circulación dependían de cómo evolucionase un sector minero en particular (el del oro).

Ahora bien, ¿qué es el dinero fiduciario? Es toda moneda sin valor intrínseco (por sí misma no vale nada) cuyo uso para el intercambio en un país se produce por el simple hecho de que la ley ordena realizar (y aceptar) los pagos en esa moneda. Tomemos el euro como ejemplo (cualquier otra moneda actual valdría igualmente). En España y otros países europeos el euro se usa como moneda tan sólo porque la ley dice que esa es la moneda que se debe usar.

Pero, ¿qué es lo que hace que el euro valga lo que vale? Hay un banco público, llamado Banco Central Europeo (BCE), que es el que se ocupa de emitir euros. Cuando el BCE quiere que haya más euros en circulación compra algo (generalmente deuda pública), a precio de mercado, y lo paga con euros. Mediante este sencillo procedimiento la gente tendrá más euros.

Asimismo, si el BCE cree que hay demasiados euros en circulación, venderá algo (generalmente deuda pública), a precio de mercado, y cobrará los euros correspondientes, retirándolos así del mercado.

Sabiendo esto, ya podemos responder a la pregunta de qué es lo que hace que el euro valga lo que vale: el mercado. El valor del euro viene determinado por las compraventas en euros que hace el BCE, compraventas que generalmente serán de deuda pública. ¿Por qué deuda pública? Pues porque un país (o un conjunto de países en el caso del euro) no dependerá de factores externos si compra y vende deuda pública propia. Hay veces en que el BCE también opera con divisas (moneda extranjera), pero el valor de la divisa viene determinado en gran medida por las acciones del gobierno extranjero correspondiente, por lo que es mejor (para no depender de factores externos) que la mayor parte de las operaciones sean con deuda pública propia.

El BCE también hace a veces otras operaciones con euros, pero la esencia de todo es que el valor del euro viene determinado por el mercado. Si el conjunto de personas físicas y jurídicas (empresas, etc.) que realizan operaciones con el BCE piensan que el euro está sobrevalorado, este recibirá menos cantidad de deuda pública (o divisas, o lo que sea que esté intercambiando en ese momento) por sus euros, y el valor del euro bajará automáticamente. Y si el mercado piensa que el euro está infravalorado ocurrirá lo contrario.

Por supuesto, la deuda pública no se emite para crear moneda, se emite por otros motivos, como puede ser el financiar una obra pública muy costosa, o seguir una política keynesiana en tiempos de recesión (Keynes afirmaba que el estado se debe endeudar para gastar lo más posible en tiempos de recesión), o por cualquier otro motivo. Dado que la deuda pública existe, el BCE aprovecha su existencia para realizar compraventas con euros. Es más, cada vez que el BCE compra deuda pública propia (para poner euros en circulación), esta deuda pública “disminuye” (ya no está en manos de terceros, sino en las del estado), que es justo lo contrario de lo que afirma Zeitgeist (que cada billete emitido implica la emisión de deuda).

Hay también otro mecanismo de creación de dinero, el llamado “dinero bancario”. Son también euros, puesto que el dinero bancario está respaldado por el dinero fiduciario, pero su mecanismo de creación es completamente diferente, y este dinero ni siquiera lo crea el banco central, sino los bancos privados. Además, su creación no se acompaña de la impresión de papel moneda, sino que es un dinero “virtual”, sólo existe en forma de números en las cuentas de los bancos privados.

Cuando un banco le da a alguien un préstamo, no le está prestando el dinero del propio banco, sino el de los depositantes que han metido su dinero en ese banco (al contrario de lo que afirma “Money As Debt”, otro seudo-documental estilo Zeitgeist). El banco no puede prestar todo el dinero de sus depositantes, por ley tiene que guardar como mínimo una reserva de un cierto porcentaje. Pongamos que ese porcentaje es del 10% (depende de la ley de cada país). Si en ese banco hay depositados 100 millones de euros, sólo podrá prestar 90 millones como máximo.

Ahora supongamos que 3 depositantes ingresaron en el banco 10.000 euros entre los 3, y que el banco le presta a alguien 9.000 euros (manteniendo en reserva un 10% de los 10.000 euros iniciales para cumplir con la ley), y que ese alguien usa el préstamo para comprarse un coche, y que el vendedor ingresa los 9.000 euros de la venta en su banco (que puede ser el mismo u otro banco). Los economistas consideran, con toda razón, que los 10.000 euros iniciales se han transformado en 19.000 euros, dado que los depositantes iniciales siguen pudiendo sacar en todo momento sus ahorros del banco, y el vendedor del coche también dispone de otros 9.000 euros adicionales en su cuenta corriente. A estos 9.000 euros que se han “creado de la nada” es a lo que se llama dinero bancario.

Naturalmente, el banco del vendedor también puede hacer otro tanto, mantener un 10% en reserva, sin prestarlo para cumplir con la ley, y prestar los 8.100 euros restantes. Si lo hace, donde inicialmente teníamos 10.000 euros, ahora tenemos 27.100. El proceso de creación de dinero bancario puede continuar indefinidamente hasta un máximo teórico de 90.000 euros de dinero bancario, los cuales están respaldados por tan sólo 10.000 euros de dinero fiduciario. Posteriormente, conforme los sucesivos préstamos se van devolviendo, el dinero bancario desaparece de forma contraria a como se creó.

Este proceso de préstamos sucesivos raras veces llega hasta el final, y continuamente hay tanto préstamos que se conceden (creando dinero bancario) como préstamos que se devuelven (destruyendo dinero bancario), pero la cantidad de dinero bancario en circulación no es nada despreciable. Generalmente se considera que en torno a un 80% del dinero circulante es dinero bancario.

Ahora bien, ¿cómo opera esta magia de crear dinero de la nada? En realidad los bancos están recurriendo a un truco un pelín “sucio”. A los depositantes les dicen que tienen disponible su dinero para retirarlo cuando quieran, y al mismo tiempo el 90% de ese dinero no está disponible porque ha sido prestado. No obstante, el truco funciona porque en cada momento el número de euros que retiran los depositantes nunca excede el 10% del global que los bancos mantienen en reserva obligados por ley.

¿Nunca? No del todo, en raras ocasiones (muy raras, la última fue durante la crisis de 1929) se produce lo que se llama “pánico bancario”, que una crisis financiera fuerte desate el pánico de los depositantes y que estos acudan en masa a los bancos para retirar su dinero. Dado que los bancos sólo tienen una porción de ese dinero, si ocurre el pánico bancario los bancos irán a la quiebra (a los efectos de este artículo no hago distinciones entre suspensión de pagos y quiebra), y parte de los depositantes perderán su dinero porque no fueron lo suficientemente rápidos en retirar su dinero.

Es por esto que los gobiernos garantizan los depósitos bancarios hasta cierto límite (actualmente ese límite es de 100.000 euros por banco y persona en España). Se busca con ello que no se desate el pánico bancario incluso si existe riesgo de que un banco importante quiebre, dado que el gobierno le dará a los depositantes su dinero si el banco no puede dárselo a todos.

No obstante, la garantía de los depósitos no es absoluta. Es decir, la garantía disminuye las probabilidades de que se desate el pánico bancario (el riesgo de quiebra de un sólo banco no es suficiente para que haya pánico), pero si este llega a desatarse el gobierno no tendrá dinero suficiente para cubrir todos los depósitos por más ganas que tenga de hacerlo, porque no será un solo banco el que vaya a la quiebra, sino que irán muchos, y el gobierno simplemente no tendrá dinero suficiente para cubrir todos los depósitos.

Es por esto que algunas personas han propuesto que a los bancos no se les debiera permitir prestar el dinero de sus depositantes, o lo que es lo mismo, que el dinero bancario se debería prohibir según estas personas. Es una propuesta razonable, aunque también hay que tener en cuenta que el dinero bancario aumenta la cantidad de dinero en circulación.

Una vez hemos expuestos los hechos, podemos sacar algunas conclusiones que no serán del agrado de los autores de ciertos seudo-documentales. La primera es que se podría prohibir el dinero bancario, y sin embargo el dinero fiduciario podría seguir existiendo, porque el dinero fiduciario no tiene ninguna dependencia del dinero bancario.

Adiós a la afirmación de “Money As Debt” de que los euros y los dólares dejarían de existir si no hubiera deudas. Adiós a la afirmación de ambos seudo-documentales de que los euros y los dólares se emiten con deuda. No es así, todos y cada uno de los billetes y monedas de euro (y lo mismo para los dólares) son dinero fiduciario y no tienen ninguna relación con ninguna deuda. De hecho, las nuevas emisiones de papel moneda suelen ir acompañadas de una “reducción” de la deuda pública: esa deuda pública deja de estar en manos de terceros, es como si el estado se debiera dinero a sí mismo (porque ha comprado parte de su propia deuda pública), y como si se pagase a sí mismo los intereses generados por esa deuda. Adiós ya de paso a la inexistente espiral de deudas para pagar unos intereses que no hay que pagar (a no ser que hayas pedido un préstamo, claro).

Sencillamente, aunque todo sean euros, el dinero fiduciario y el bancario son 2 clases de dinero distintas, y no porque lo diga yo sino porque así lo dicen todos los economistas y las propias definiciones de estas 2 clases de dinero. El uno son billetes y monedas emitidos por el banco central, sin valor intrínseco pero con un valor muy sólido asignado por el mercado. El otro es resultado de cierto truco “sucio” de los bancos, tan sólo está parcialmente respaldado (un 10% en nuestro ejemplo), y es el único que genera un riesgo de pánico bancario. El uno no tiene nada que ver con deudas, el otro sí nace siempre de una deuda, pero el único endeudado es el que pide el préstamo.

Dado que ciertos seudo-documentales no se toman la molestia de explicar la diferencia (ni siquiera de mencionar que hay 2 clases de dinero) porque prefieren atribuirle al fiduciario características indeseables que no son propias de él, la segunda y última conclusión que sacamos es que no hay que confundir churras con merinas.

Por cierto, también es falso que la Reserva Federal (el banco central de los Estados Unidos) esté controlada por bancos privados. El autor de Zeitgeist haría bien en echarle un vistazo a los estatutos de la Reserva Federal.

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octubre 18, 2008 Posted by | Uncategorized | , , , , , , , , | 7 comentarios